Experiencia auténtica, sin artificios. Silencio en medio del mar.
“No queríamos la típica actividad turística y aquí encontramos algo distinto. Elegimos una experiencia de vela en la que nos hicieron participar y entender como el viento mueve un barco de ese tamaño. La reserva fue clara, sin pasos innecesarios, y la experiencia en el barco fue muy natural, sin guiones ni poses forzadas. Navegar así, con calma y buena compañía, marca la diferencia. Nos dieron un mini curso de navegación a vela que te deja con ganas de mucho más. Me quedo con lo de navegar en silencio, por ese mar azul sólo escuchando el viento. Fue el momento más relajante y pleno de todo el viaje”